¿Debo abreviar Inteligencia Emocional como EI o EQ? Hay solamente una respuesta correcta

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Si está familiarizado con el concepto de inteligencia emocional, la capacidad de identificar, comprender y gestionar las emociones, es posible que lo haya visto abreviado de dos formas diferentes: EI y EQ.

Lo que plantea la pregunta, ¿cuál es la correcta?

Para encontrar la respuesta, debemos mirar la historia de la inteligencia emocional. El concepto se hizo famoso en 1995 cuando Daniel Goleman publicó originalmente su libro. Inteligencia emocional: por qué puede significar más que coeficiente intelectual.

Ese mismo año, la revista TIME escribió un titular en su portada en letras grandes y en negrita:

Sin embargo, el propio Goleman ha declarado que él, junto con la mayoría de los científicos, prefiere el acrónimo «EI».

Entonces, ¿cuál deberías usar?

La respuesta es simple: debería utilizar EQ.

Mira, el concepto detrás de la inteligencia emocional no es nada nuevo. Ha existido durante siglos. Y la comunidad científica comenzó a explorar la inteligencia emocional en la década de 1960.

Pero no fue hasta el avance de Goleman en 1995, junto con la historia de portada de la revista TIME, que la inteligencia emocional realmente penetró en las masas.

Una razón importante para esto fue la nueva abreviatura simple pero brillante: EQ.

Piénselo: ¿no es mucho más fácil sacar el EQ de la lengua que el EI? Comunica de forma inmediata y sencilla la idea que hay detrás.

Cuando vemos a alguien que es inteligente, lo describimos como de alto coeficiente intelectual.

Cuando vemos a alguien que entiende muy bien la estrategia, lo describimos como que tiene un alto coeficiente intelectual en su campo: un alto coeficiente intelectual de baloncesto o fútbol, ​​o un alto coeficiente intelectual de ajedrez.

Cuando vemos a alguien que puede comprender las emociones y cómo funcionan, y que es bueno en el manejo de las relaciones, lo describimos como un CE alto.

A lo largo de los años, el término EQ se ha vuelto más popular y reconocible en varios idiomas. De hecho, se podría decir que la propia abreviatura es un ejemplo de inteligencia emocional en acción. Es simple, memorable, emocionalmente poderoso.

Mi propio trabajo es prueba de ello. Escribí hace dos años EQ aplicado: la guía real para la inteligencia emocional. Durante este tiempo, el libro se ha traducido a 15 idiomas, algunos con la abreviatura estándar EQ.

Cuando la mayoría de la gente en todo el mundo piensa en Inteligencia Emocional, piensa en mejorar su EQ. Entonces, si todavía está usando EI, déjelo y únase al programa.

Nos guste o no, EQ llegó para quedarse.

Las opiniones expresadas aquí por los columnistas de Inc.com son las suyas propias, no las de Inc.com.

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