Si está demasiado ocupado para hacer estas tres cosas, es posible que deba mejorar sus habilidades de liderazgo

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Cada año se publican cientos de libros, artículos y podcasts que brindan la respuesta a la pregunta: ¿Cómo lidero bien?

Para comprender verdaderamente los principios del liderazgo efectivo que conduce a resultados, una lección clave que muchos de estos libros y podcasts no logran enseñar consiste en una oración corta:

El liderazgo es un corazón Importar. Si el corazón no está bien, su guía no será correcta.

El corazón de un líder debe centrarse en servir a los demás primero. Esto revelará la verdadera intención del líder. No es un corazón motivado por el egoísmo, el estatus, la posición o el poder. Es un corazón extraído del servicio y la filosofía general de la vida: «¿En cuántas vidas puedo influir para mejorar?» Es manejado.

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Con ese fin, hay cosas sobre ser un buen líder que simplemente no se pueden ignorar. Si está demasiado ocupado para convertir estas prácticas en ejercicio diario, puede que sea el momento de mejorar un poco el liderazgo. Esto es lo que recomendaría para que trabajes en todos los cilindros.

1. Esté abierto a recibir comentarios

Muchos gerentes autocráticos ven la retroalimentación como una amenaza a su poder, autoestima y posición, lo que explica por qué se oponen a ella y, a menudo, son temerosos y defensivos en respuesta a la retroalimentación. Los grandes líderes, por otro lado, ven la retroalimentación como un regalo para mejorar su liderazgo para que puedan servir mejor a los demás y su misión. Valoran la verdad, la honestidad y las diferentes perspectivas para mejorar ellos mismos y su negocio. Incluso si la retroalimentación es negativa, se inicia un curioso ejercicio de exploración para averiguar dónde salió algo mal para que no vuelva a suceder. Esto hace que tu corazón esté bien.

2. Desarrollar la confianza en uno mismo

Muchos gerentes de alto nivel están involucrados en dramas situacionales en los que generalmente son el personaje principal. Debido a que el miedo tóxico o la inseguridad y el orgullo falso trabajan juntos para proteger su propio interés, secuestra su pensamiento y potencial para relaciones saludables. Los grandes líderes no reaccionan a las personas o situaciones, lo hacen reaccionar para ellos escuchando y entendiendo rápidamente. Utilizan la autoconciencia y la curiosidad para obtener diferentes perspectivas y no se enojan ni dejan que sus emociones saboteen su proceso de pensamiento. Da un paso atrás, evalúa lo que sucedió y obtiene claridad antes de su próximo paso. Cualquiera sea el siguiente paso, su integridad interviene para poner fin a un conflicto, ayudar a los demás y hacer las cosas mejor.

3. Saca el miedo de la atmósfera

Cuando el miedo, la inseguridad y la desorientación impregnan el lugar de trabajo, se toman menos riesgos y se resuelven menos problemas. Los miembros del equipo deben sentirse mentalmente seguros para estar en su mejor momento. Para crear un ambiente seguro para sus empleados, los gerentes deben hacer aquello en lo que los grandes líderes son consistentemente buenos: sacar el miedo del ambiente de trabajo. Primero, honre la voz de su equipo dándoles espacio para que presenten ideas y planteen objeciones. En segundo lugar, invierta en su éxito y comunique regularmente que su desarrollo es una prioridad absoluta. Por último, establezca altas expectativas para los miembros del equipo proporcionando comentarios que garanticen que sepan cuán valorados y valiosos son.

Las opiniones expresadas por los columnistas de Inc.com aquí son las suyas, no las de Inc.com.

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